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VENTILACIÓN EN EL CONTROL DE INCENDIOS

VENTILACIÓN EN EL CONTROL DE INCENDIOS
La ventilación se refiere a los procedimientos específicos necesarios para producir una evacuación planeada y sistemática del humo, calor y gases del exterior de una estructura determinada.Una ventilación deficiente, por lo tanto, significaría una labor más difícil, al impedir una rápida localización del foco del incendio y, por consiguiente, el entorpecimiento de los trabajos de extinción al interior del lugar, lo que ocasionará bastantes problemas si se llega a propagar el fuego.
“Los sistemas de ventilación, cumplen una labor vital en la limitación de los impactos y en facilitar la evacuación segura de las personas.” 
En general, existen varios tipos de ventilación dentro de los que se podrá elegir el ideal para cada aplicación específica.
  • Ventilación por sobrepresión : Es el resultado de poner en sobrepresión el aire interior respecto de la presión atmosférica, por lo que el aire fluye hacia el exterior por las aberturas dispuestas para su respectiva salida. Lo que hace, a grandes rasgos, es barrer los contaminantes interiores y dejar el local lleno del aire puro exterior.
  •  Ventilación por depresión : Se logra colocando un ventilador que extrae el aire del local, lo que provoca que éste quede en depresión respecto de la presión atmosférica. Así, el aire penetra desde fuera por la abertura adecuada, lo que hace que el aire se limpie
  • Ventilación ambiental o general: Se trata de la difusión de aire que entra al interior del edifico y que se distribuye a lo largo del espacio interior antes de alcanzar la salida. El inconveniente que presenta es que, de existir algún foco contaminante, como sucede en el sector industrial, el aire de una ventilación general esparcirá el contaminante por todo el local antes de ser captado hacia la salida, aspecto que afectará el ambiente interior, lo cual puede ser peligroso.
  • Ventilación localizada : El aire contaminado es captado en el mismo lugar que se produce, esto evita su difusión por todo el local. Esta técnica se logra a base de una campana que abraza lo más estrechamente posible el foco de polución, que posteriormente conduce directamente el aire captado al exterior.
  • Ventilación mecánica controlada : Es un sistema que se utiliza para controlar el ambiente de una vivienda, un local comercial o edificio, permitiendo introducir recursos para el ahorro de energía.
  • Ventilación y efectividad : En edificios de una planta, la ventilación natural es más común, aunque en el caso de edificaciones antiguas aún es posible observarla. Es el método más simple y, a grandes rasgos, consiste en aprovechar las corrientes de convección natural, ya sea que se abran las puertas, ventanas o techos. Esta acción ayuda a que las zonas de calor o donde se encuentra el incendio se puedan mitigar.
    Control con aire
    Los edificios deben disponer de los equipos y las instalaciones de protección contraincendios que se indican en la norma de edificación vigente. El diseño, la ejecución, la puesta en funcionamiento y el mantenimiento de dichas instalaciones, así como sus materiales, componentes y equipos deben cumplir con lo establecido en el código de incendios.
    El sistema de detección de incendios se debe diseñar para que cumpla las siguientes funciones:
    • Detección de humos y gases procedentes de la combustión
    • Recepción de señales de alarma procedentes de los pulsadores manuales
    • Emisión de señales acústicas y luminosas para la comunicación de alarma
    • Recepción de señales o avisos técnicos procedentes de otros equipos y sistemas de protección contra incendios u otros ajenos, cuyo control es primordial para la minimización del riesgo o su eliminación.
    En general, el proyecto puede estar constituido por pulsadores manuales de alarma, alarmas de incendio, detectores térmicos, detectores de humo y una central de incendios tipo analógica.
  • Detector de humo : Es un aparato de seguridad que detecta la presencia de humo en el aire y emite una señal acústica avisando del peligro de incendio. El mercado ofrece diversas alarmas que se pueden configurar para evitar falsas señales; por ende, las situaciones de pánico en los usuarios. , pueden ser de dos tipos: ópticos o iónicos, aunque algunos usen los dos mecanismos para aumentar su eficacia.
  • Pulsadores manuales de alarma : Se situarán próximos a las salidas y estará repartidos por toda la superficie proyectada, de manera tal que sean accesibles a los usuarios del edificio. Normalmente son de identificación manual, aunque existe una gran variedad.
  • Detectores térmicos : Adecuados en situaciones en las que el incendio produce más calor que humo. El calor liberado en la combustión del incendio eleva la temperatura del ambiente, este incremento es registrado por una cabeza detectora que emite una señal de alarma.
  • Alarmas : Se colocarán a lo largo del inmueble y se activarán por medio de la central, alertada por los detectores de humos o térmicos o manualmente, gracias a los pulsadores manuales. Pueden proporcionar señales ópticas y acústicas adecuadas al tipo de emergencia y aplicación.